La ira, el resentimiento, la aflicción, la amargura, el rencor, el desengaño y el sentimiento de culpa son generadores de estrés afectando la salud del ser humano.
Un episodio desagradable se refleja en el cuerpo humano aumentando la presión arterial, el pulso y el tono muscular.
El perdonar o el sentimiento de sentirse perdonado, recupera los síntomas normales de salud, sintiendo clama y tranquilidad.
Perdonar es sanarse, tanto mentalmente como físicamente, lograr las paces con uno mismo.
Vivir con odio y sentimientos de venganza, presenta un comportamiento distinto de lo que vos eres, basado en el dolor, la angustia y el desconsuelo. El invitar a vivir con amor, amabilidad, tolerancia, compasión, humildad, respeto y ponderación, son anuentes al sendero de crecer fundamentalmente en los aciertos de vuestra paz interior y exterior.
Recordemos que cada ser es el generador de vuestra propia historia. Es esencial iniciar de allí el cambio, el análisis constructivo dirigido a solidificar el proyecto de vida, con todos los detalles, sin ligerezas pues ese es el detalle de todos los problemas generados por vuestras actuaciones.
La DIVINA PROVIDENCIA iluminen el sendero escogido y la fuerza te acompañen.
ESCUDERO.

No hay comentarios:
Publicar un comentario