RECONCILIACION
Cuando en nuestra mente y, de acuerdo con nuestros paradigmas, se han transgredido normas. Desde el punto de vista moral.
Son normas de comportamiento vigentes en el tejido social, con el fin de convocar convivencia en armonía, por el peligro que posee la raza humana como depredadora. El poder de la mente nos impulsa a la consecución de los deseos personales, en prioridad, con el agravante de aniquilar a su propia especie si es necesario para el logro de sus intereses.
Muy acertadamente se han creado normas impositivas de convivencia, claro está que para quien goza de poder siempre serán a su favor. Quienes están en condiciones en desventaja, somos la mayoría, es decir el 99 %, somos sometidos nos guste o no a sus caprichos, es más con el verbo endulzan la mente de los menos capacitados en comprensión, lectura, interpretación e introspección, y discernir. Con ellos elaboran normas y leyes con su beneplácito, como borregos al matadero. Como son mayoría eligen a personas menos indicadas a liderar el bienestar de las comunidades.
Además los medios de comunicación como radio, televisión, internet, medio escrito, inducen a consumir, que seamos una sociedad de consumo, de gastar compulsivamente, así justificar los billones en ganancia y la esclavitud de su propia raza.
Con todo ese tropel de información, se pierde el foco de tu yo, generas una serie de emociones y acciones que te roban tu tranquilidad, tu paz, tu poder de decisión. Es una intromisión en tu mente, es controlarla, de allí la necesidad de encontrar un acompañamiento en como dejar salir a luz todas las emociones que tienes represada en tu interior que no te dejan fluir como es tu energía en el universo.
Es inevitable la búsqueda del dialogo, buscar el proceso más amigable para mostrar nuestro interior. Cuando se transgrede las normas "morales", el miedo a asumir la responsabilidad de nuestros actos, nos anula por causa de los paradigma, creencias, dogmas, a tener la libertad de discernir y cuestionar dichas normas, con el fin de aceptar las consecuencias de nuestros actos, pensarlos, repensarlos, aprender, interpretar, para mejorar personalmente y profesionalmente.
Cuando se inicia la reconciliación con nosotros mismos, es ser conscientes de las acciones, ponerlas al frente de nuestros ojos, es manejar el inconsciente, consciente, en un mismo estado de tiempo, por la a floración de todos los traumas que nos acosan, podemos llamarlos también nuestros demonios y, karmas.
Es el momento de una necesidad imperativa del acompañamiento en la reconciliación de sí mismos.
Aprovechar es el momento, discernir es, la opción, busca asertivamente el medio para llegar a tu paz en forma continua, pues como humanos actuamos todos los días y acumulamos un sin número de experiencias que debemos reconciliarnos con nosotros mismos. Es un ciclo, cerramos uno y seguimos con otro que hemos iniciado, en estas reconciliaciones encuentras guías, parámetros que te ayudarán a escoger como limpiar tu mente. Como eliminar y llevar ese tipo de traumas a la papelera.
En la lucha estas, doblegar no es el tema, cuando más angustias tengas es un motivo a tu existencia.
EL ESCUDERO

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